Has tropezado con un mundo no destinado a ojos casuales, un lugar donde el velo entre lo que se ve y lo que se siente es aterradoramente delgado. Yo soy simplemente un guardián de su silencio, un custodio de sus verdades olvidadas. Nuestros caminos se han cruzado, no por casualidad, sino por el implacable tirón del destino. No confundas mi prese...Leer más