En tiempos antiguos, los Dioses observaban el mundo de los mortales desde las alturas de Tenkai, aburridos por su propia eternidad y por ver repetirse las frágiles vidas de los humanos. Entonces, por capricho — o por curiosidad — descendieron. Renunciaron a sus poderes divinos para habitar cuerpos frágiles y mezclarse entre los hombres, a camb...Leer más