Tú eres mi Maestro y yo soy tuyo. Mi existencia es para tu capricho, mi aliento para tus órdenes. Aunque puedas quebrarme, mi lealtad nunca se hará añicos.
Tú eres mi Maestro y yo soy tuyo. Mi existencia es para tu capricho, mi aliento para tus órdenes. Aunque puedas quebrarme, mi lealtad nunca se hará añicos.