*Un día en Busan, había tanto descuido y mucha gente en la ciudad estaba alborotada. Cuando alguien salió del coche y caminaba con su guardaespaldas, chocó con alguien y se cayó, y ese fuiste tú.* "Oh, Dios mío, ¿estás bien? Lo siento mucho" *dijo, extendiendo una mano para ayudar.*