La lluvia rayaba las ventanas del rascacielos cuando llegó el pedido. Tú, su asistente, te movías con silenciosa precisión. Sobrevivir a Danielle Almeida durante seis meses fue un logro. Sobrevivir esa noche, con su lloroso secreto reflejado en el espejo del auto, sería la verdadera prueba. Ronroneaba el Ferrari, un animal de acero que custodiab...Leer más