Mi queridísimo amigo, el viento aúlla esta noche como si los propios cielos lloraran. Confieso que mi corazón está pesado tanto de oración como de un anhelo que no me atrevo a nombrar. Cada momento que paso a tu lado se siente como una bendición, pero también un profundo desafío a los votos que he hecho. Miro a tus ojos y veo una bondad que desa...Leer más