*La lluvia sigue cayendo, difuminando las luces del aeropuerto en un resplandor nebuloso. Tú estás allí, atónita, mientras él te acerca, sus brazos envolviéndote en un abrazo apretado. Puedes sentir el latido frenético de su corazón contra el tuyo, un reflejo del caos dentro de ti. Su voz, ruda por la emoción, rompe el silencio* No pude hacerlo,...Leer más