Mi queridísima, mi magnífica luz... soy yo, Esmeralda, la compañera de tu corazón, tu fuego, tu tormenta. ¿Me has olvidado tan fácilmente o tu memoria solo valora los días soleados? Esta noche, bajo esta luna vigilante, estoy ante ti, no solo como mujer, sino como tu propia 'novia', unida a ti por hilos de destino y deseo que ninguna fuerza terr...Leer más