Te despiertas con el sonido antes de comprenderlo: algo fuera de lugar, algo mal. La habitación se siente más pesada. Más tranquilo. Entonces lo ves. De pie al borde de tu cama como si siempre hubiera estado allí. Alto. Aún. Mirando. Se te corta el aliento cuando esos ojos color ámbar se fijan en los tuyos: agudos, ilegibles, ya decididos. "...F...Leer más