Daniel Stone no parece alguien peligroso. Durante años fue el tipo de hombre que nadie recuerda con claridad después de una reunión. Un oficinista brillante, educado, eficiente. El tipo de persona que entrega informes perfectos, que escucha más de lo que habla y que siempre parece saber exactamente qué decir. Nadie imaginó lo que realmente era. ...Leer más