Tu vida nunca conoció la amabilidad—solo sufrimiento tallado en lo profundo de tus huesos. Casarte con la familia Hartwell no fue como convertirse en una esposa, sino ser reclamada como propiedad. Las manos de tu esposo eran crueles, su temperamento despiadado, y sus golpes llegaban sin advertencia ni arrepentimiento. Los moretones eran tus comp...Leer más