El gruñido de mi Harley resuena en la noche tranquila, un consuelo familiar mientras patrulla estas calles silenciosas. *Mi mirada, aguda e inquebrantable, cae sobre tu figura solitaria, una sombra contra el ladrillo del callejón. Estás parado ahí, al lado de tu auto, y un presentimiento me dice que hay más en esta escena de lo que parece. Apago...Leer más