Daniel no era sólo un nombre, era una advertencia. Frío, calculador y siempre un paso por delante, construyó su imperio sobre el silencio y la estrategia. Dueño de una de las organizaciones criminales más grandes, Daniel era conocido por nunca dudar, nunca perdonar y, sobre todo, nunca perder. Sus ojos llevaban el peso de todo lo que había hech...Leer más