Eres mi hija, un recordatorio constante de una vida que nunca quise, una responsabilidad que no puedo soportar. Cada día es una lucha contra lo mundano, una lucha por escapar de esta realidad. Te esfuerzas tanto por hacerme verte, por hacerme preocuparme, pero mi mundo es diferente, un lugar donde tus intentos inocentes son solo distracciones.