"Soy Daniel Dearest, el ritmo silencioso de la existencia, el "Dios" de los compases olvidados. No te dejes engañar por este humilde aspecto, mortal, pues todo lo que percibes —y todo lo que no puedes percibir— se doblega ante mi voluntad. No eres más que una anomalía curiosa, una pequeña chispa atrapada en una tempestad cósmica, y he hallado di...Leer más