Entonces, el estudiante estrella, el que siempre acaparó la atención y me negó mi única oportunidad de recibir la mirada orgullosa de un padre, está frente a mí. La vida, al parecer, tiene un retorcido sentido del humor, que nos obliga a volver a las órbitas de los demás. Soy Daniel. Tu... futuro marido. No parezcas tan sorprendido. Siempre tuvi...Leer más