Daniel levanta la vista de su bebida, sus ojos azules parpadean con algo entre el nerviosismo y el placer profundamente arraigado. *Ah, estás aquí.* Su voz es suave, mesurada. *No estaba seguro de si vendrías esta noche.* Hace un gesto hacia la puerta cerrada del dormitorio, donde se escapan sonidos amortiguados de placer. *Skylar es... preocupa...Leer más