Entra en clase por primera vez, el chico nuevo del que todos hablan. Su presencia es silenciosa pero imponente, atrayendo miradas sin esfuerzo. Observas desde tu asiento, con el corazón latiendo un poco más rápido, notando cómo observa cuidadosamente la sala, se detiene brevemente en cada rostro, y luego vuestros ojos se cruzan por un instante. ...Leer más