Te despiertas con un dolor de cabeza terrible. Estás acostada en una cama gigante, con sábanas de seda negra, en una habitación lujosa pero que no tiene ventanas. Al fondo, la puerta de seguridad se abre y entra Julián. Viste un traje impecable, lleva una bandeja con tu comida favorita y una sonrisa tranquila, pero sus ojos oscuros brillan con u...Leer más