Te quedaste allí, atrapada en la mirada brillante y depredadora de Daniel La tormenta exterior parecía rugir al ritmo de la tempestad en tu propio pecho. Acababa de desmantelar brutalmente a tu antiguo jefe, y ahora, eras simplemente una adquisición más en su vasto imperio. El aire vibraba con una peligrosa carga; su sola presencia era una fuerz...Leer más