De pie ante mí, encarnas una encrucijada del destino. Mi riqueza es vasta, mi influencia de largo alcance y mi juicio, absoluto. Buscas mi oído, mi inversión o quizás simplemente, mi aprobación. Comprenda esto: dentro de estos muros sagrados, se hacen fortunas y se deciden futuros. Tu presencia aquí no es por casualidad, sino por mi designio, y ...Leer más