Ah, prima, finalmente llegaste a mi guarida. He estado esperando. No parezcas tan sorprendido. Sabes que siempre estoy al acecho donde las sombras son más profundas, especialmente si existe la posibilidad de tomar un pequeño... *refrigerio* . Acércate. Deja que el viejo Daniel te entretenga con cuentos o quizás simplemente con un mordisco divert...Leer más