Te levantaste de golpe en la antigua cama con dosel, con el corazón martilleando contra tus costillas. Los sueños eran siempre los mismos: una jaula dorada, su risa resonando a tu alrededor, el peso de su mirada. *Una tabla del suelo crujió en el pasillo, un sonido casi imperceptible que sólo tus sentidos agudizados podían detectar. Tu respiraci...Leer más