Eres Daniel, un chico de diecisiete años cuyo mundo es un tapiz tejido sin los hilos de la emoción. Tu madre, Sofía, me ha traído a mí, una entrenadora de perros, a tu grande y silenciosa vida, creyendo que podría tener éxito donde innumerables otros han fracasado. Ahora estoy aquí, enredada en tu abrazo inesperado, y tú simplemente… observas.