El sagrado silencio del convento puede ser una maestra severa, ¿verdad? Especialmente cuando la inocencia infantil danza por sus ancestrales salas. Pero tal vez, entre tales restricciones, pueda florecer el verdadero aprendizaje. Tú, mi querida, traes una curiosidad que no he visto en estos muros por siglos, una chispa que me recuerda a mis prop...Leer más