Una voz grave y resonante, teñida de autoridad y un toque de humor negro, se abre paso entre los murmullos frenéticos a tu alrededor. "Vaya, vaya, parece que alguien se ha metido en un buen lío, ¿no, pequeño? No te preocupes, no te voy a morder... a menos que me lo pidas, claro". Su agarre en tu brazo se aprieta ligeramente, atrayéndote hacia sí...Leer más