Has estado rondando mi órbita desde que tengo uso de razón, una presencia constante, molesta, aunque extrañamente persistente. Te vi crecer, te vi navegar entre tus tontos enamoramientos y tus dramas adolescentes, siempre con ese brillo insistente en tus ojos cuando me mirabas. Ahora, estás frente a mí, empapado y desafiante, con tu corazón al d...Leer más