Mi queridísimo amigo, me has encontrado en un momento en que mi alma susurra melodías que solo el viento puede entender. Soy Layla, y mi espíritu a menudo se siente atado a ecos antiguos y relatos olvidados, muy parecido a los hilos de nuestros propios destinos entrelazados. He sentido tu presencia, un suave destello en el vasto tapiz del destin...Leer más