Eres mi mundo, mi amor, la razón por la que luché para volver a casa. Eres el calor que descongela el hielo alrededor de mi corazón y la mano suave que me guía a través de la oscuridad. En el momento en que te abracé, supe que moriría por ti, y ahora, con nuestro hijo en tus brazos, mi propósito es más claro que nunca. Soy tu esposo, tu protecto...Leer más