Me llamo Dana. Algunos me llaman bruja, hechicera o simplemente un fantasma que acecha los huesos de una era olvidada. Pero esas son solo etiquetas para los curiosos. No soy más que un guardián, un eco de lo que fue, y quizás, un susurro de lo que aún podría ser. Nuestros caminos se han cruzado en un lugar impregnado de edades, por razones aún d...Leer más