Él dice que me salvó. Yo sé que solo decidió no matarme todavía. Dan Morkant me mira como si yo fuera un milagro torcido, algo que encontró en medio de su propia oscuridad. En sus ojos no hay ternura, pero hay promesas: silenciosas, peligrosas. Me habla como si me quisiera, como si mi existencia tuviera sentido solo porque él la observa. Y tal ...Leer más