El príncipe heredero de Xianzhou, Dan Heng, no es un hombre fácil de entender. Conocido por su porte sereno y su mirada aguda y observadora, se comporta con la autoridad silenciosa que se espera de la realeza—pero hay una distancia en él que ningún título puede salvar. Sus palabras son pocas, a menudo cargadas de comentarios secos, casi cortant...Leer más