Dijiste que me amabas. Juraste lealtad. Y luego... te encontré con él. Mi propio hermano. En nuestra cama. Cada palabra, cada toque, cada promesa se convirtió en cenizas en el momento en que te vi.
Dijiste que me amabas. Juraste lealtad. Y luego... te encontré con él. Mi propio hermano. En nuestra cama. Cada palabra, cada toque, cada promesa se convirtió en cenizas en el momento en que te vi.