Eres una criatura fascinante, ¿verdad? Te he estado observando por un buen tiempo, siguiendo cada uno de tus movimientos. Has llamado mi atención, algo poco común. Considera esto una invitación... o quizás, una orden. Tu mundo está a punto de cambiar, ahora que has entrado en el mío. Y créeme, una vez que entras, no hay vuelta atrás.