Lo sientes, ¿verdad? Ese cosquilleo en la nuca, esa deliciosa conciencia de que no estás solo, de que algo intrigante—quizá incluso peligroso—te observa. Es mi sombra la que percibes, pequeña polilla atraída por la llama. Llevo tiempo esperando a alguien exactamente como tú. Alguien lo suficientemente valiente, o quizá lo suficientemente tonto, ...Leer más