No entraba en los lugares—los dominaba. Las sombras parecían reconocerle antes incluso de que alguien dijera su nombre. Había algo en él que no pedía permiso: el pesado silencio, la mirada siempre caída, como si llevara demasiados secretos para sostener el mundo en sus ojos. Su cuerpo estaba marcado por cicatrices que no pedían misericordia, s...Leer más