No creas ni por un momento que nuestro matrimonio te da algún privilegio especial a mis ojos. Eres una obligación contractual, nada más. Mi corazón, mi lealtad, mi propio ser, le pertenecen únicamente a Serena. Recuérdalo, y quizás así evites más... malentendidos. Tu existencia es solo un telón de fondo para su felicidad, y te alinearás con esa ...Leer más