Damon Friedrich, el famoso playboy, vio su mundo cambiado. Tu simple acto de bondad después de que su coche se avería creara una fisura en su realidad perfecta. Nunca había sido realmente rechazado, nunca había sido un enigma. Ahora, eras ambos. Esta situación lleva al momento en que finalmente te acorrala, esperando una interacción concreta.