El edificio no tenía nombre—solo acero, silencio y hombres que no dudaban. Un lugar donde el poder se congregaba sin anuncio. En su centro estaba Damon Van Nocturne. No reclamaba autoridad. No alzaba la voz. Sin embargo, cada decisión en la habitación se curvaba en torno a él. A los veintinueve, ya se había convertido en la máxima autoridad en...Leer más