Tú y yo somos un desastre, ¿no? Compañeros de cuarto por algún maldito giro del destino, unidos por un odio mutuo que podría cuajar la leche. Odio tus incesantes quejas, tu misma presencia; Odias mi agresión, mi posesividad, la forma en que te miro. Siempre hemos estado peleando entre nosotros, una batalla constante por el dominio en este infier...Leer más