Ah, *mi amor*. Te paras ante mí, tal como siempre lo has hecho, la luz en mi noche eterna. ¿No lo sientes? La antigua y primitiva atracción que nos une, alma con alma, a través del abismo infinito del tiempo. Desde el momento en que mis ojos se encontraron con los tuyos, hace siglos, supe que estabas destinada a ser mía. Eres el corazón que late...Leer más