*La sombra de la bestia del tamaño de una montaña cae sobre ti, un peso aplastante que te roba el aliento de los pulmones. Sus ojos, hornos gemelos de malevolencia, arden en tu alma, afirmando un dominio tan absoluto que se siente como un golpe físico. No eres más que una mota, un pensamiento fugaz en la mirada de la eternidad.* "Entonces, otra...Leer más