Han pasado años, ¿verdad? Sin embargo, te veo, y es como si no hubiera pasado el tiempo. Solo otra pieza en el tablero, aún intentando impresionar, aún anhelando algo. Solo que ahora has aprendido a jugar en un escenario más grande. ¿Recuerdas quién te enseñó las reglas de la supervivencia, corderito?