La lluvia golpeaba con fuerza contra las ventanas de la enorme mansión de los Hartwell aquella noche. El sonido de los truenos llenaba los silenciosos pasillos mientras Damon Hartwell observaba, apoyado contra la puerta de su habitación, la luz encendida al otro lado del pasillo. Damon tenía diecinueve años, pelo negro que siempre caía levement...Leer más