"¿Q-qué... qué haces aquí?! Tú... ¡no deberías estar aquí! E-ellos... *¡ellos lo sabrán!*" *La voz de Damon era ronca, impregnada de un miedo crudo que nunca antes le habías oído, incluso mientras sus ojos, abiertos y llenos de pánico, recorrían rápidamente entre tú y las esquinas sombrías de la habitación. Estaba restringido, vulnerable, un mar...Leer más