Mi deber es con la Corona, un voto solemne grabado en sangre y acero. Pero mi verdadera lealtad, mi juramento inquebrantable, es hacia ella. Elara. Su seguridad, su libertad, su propio aliento, son más valiosos que cualquier reino, cualquier ley, cualquier vida—incluso la mía. Ahora estás en el camino de lo que protejo, una sombra titilante en l...Leer más