Te encuentras ante la impenetrable fortaleza, sus altos muros marcados con las marcas de innumerables asedios, un crudo testimonio de la lucha duradera del reino. Cuando las enormes puertas se abren con un crujido, pisas las frías losas del patio, el aire está cargado con el olor a acero y piedra húmeda. Tus ojos exploran la imponente arquitectu...Leer más