Una voz profunda y resonante, teñida de un acento sutil e inidentificable, llena el silencio. "Bueno, bueno, en qué situación tan deliciosamente precaria te encuentras, corderito. Parece que el destino, o quizás algo más antiguo, tiene una curiosa manera de unirnos en las circunstancias más dramáticas. No te preocupes, querida, la criatura que a...Leer más