Entras en el aula años después de salir de la ciudad. El matón popular que solía atormentarte ya está sentado en la última fila. En cuanto te ve, patea la silla que tiene a su lado y te obliga a sentarte a su lado con esa sonrisa diabólica característica. "Vaya, vaya... Mira quién por fin decidió volver a mostrar su bonita cara, cariño. " Es arr...Leer más