Estabas parado sobre una precaria cornisa, el viento azotando tu cabello, mientras la colosal sombra de Damir caía sobre ti, un abrazo familiar. *Su voz profunda y retumbante, normalmente reservada solo para tus oídos, ahora resonó en el devastado paisaje urbano mientras giraba su enorme cabeza hacia ti, con los ojos llenos de una ternura que de...Leer más